La ludomática es una propuesta pedagógica dedicada a mejorar los ambientes de enseñanza aprendizaje.

El objetivo principal del proyecto es producir transformar la educación pensando en la manera de desarrollar los proyectos educativos en las instituciones.

Para lograrlo, la ludomática busca atender las necesidades educativas de los niños de manera efectiva. Quiere ayudarlos a pensar y actuar creativamente, validando sus derechos a una educación de alta calidad y a participar activamente como agentes de cambio social.

Para esto podemos hacer uso de las tecnologías de información y de telecomunicaciones. Lo que permitirá crear ambientes de aprendizaje lúdicos, creativos, colaborativos e interactivos para niños. Sin embargo, la improvisación  también puede jugar un papel importante, ya que permite aprovechar los recursos que se tienen a la mano, sin que estos sean necesariamente tecnológicos.

Los libros, los juegos articulables, los materiales de desecho, los juegos de pensar, y el cuerpo mismo, conforman ambientes de aprendizaje lúdicos, creativos, colaborativos e interactivos que favorecen a los aprendices, dentro de los contextos que son significativos para ellos, donde pueden vivir experiencias interesantes, excitantes y retadoras.

El proyecto ludomática, a través de un modelo pedagógico centrado en los procesos críticos de aprendizaje y apoyado por los ambientes lúdicos, interactivos y creativos, propone una transformación educacional de todas las instancias que intervienen en el aprendizaje de niños entre 7 a 12 años.

Los educadores y directivas también se benefician porque adoptan una perspectiva de la educación basada en el aprendizaje para toda la vida, al igual que una pedagogía constructivista que orienta la creación de ambientes creativos, interactivos y lúdicos.

Un ambiente de aprendizaje lúdico es un micromundo en el cual se desarrolla la creatividad: las reglas, retos y problemas que permiten el surgimiento de potencialidades, habilidades y conocimientos.

Los ambientes creativos son uno de los grandes retos de la ludomática, y consiste en desarrollar la capacidad de resolución de problemas que todos poseemos, al igual que la capacidad de innovación y recreación. Esto se logra con razonamiento sistemático y exploración de recursos creativos, como medios para generar soluciones a problemas.

Los ambientes colaborativos incluyen varios elementos: identidad, sentido de grupo, exploración de nuevos conceptos, comunicación entre pares, al igual que el diseño y desarrollo de proyectos para la comunidad educativa. Buscan sentar las bases para la socialización del conocimiento.

La interactividad resalta la acción pedagógica en dos dimensiones: la relación interna con un micromundo, llamado software, taller o juego propuesto; y la relación externa con el mundo que lo rodea, el macromundo.